DOCUMENTOS Y FACTURA ELECTRÓNICA: El futuro digital ya es una realidad

Publicado el 30 Abr 2014

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DOCUMENTOS Y FACTURA ELECTRÓNICA
El futuro digital ya es una realidad

Modernizar y simplificar los trámites tributarios, y sin duda, reducir la evasión fiscal, son algunos de los objetivos de la Ley 20.727 sobre facturación electrónica que hará obligatoria la emisión digital de este documento -junto a otros como notas de débito y crédito- a partir del 1º de noviembre de este año para las grandes empresas y que, gradualmente, incorporará a las restantes. Para conocer los desafíos que se enfrentan, nos reunimos con destacados actores de este mercado en el desayuno organizado por Revista Gerencia.

No es un tema nuevo el de los documentos electrónicos en nuestro país; desde hace más de diez años se habla de ellos, y hoy con la ley de facturación electrónica se está dando un fuerte impulso a su adopción ya que en febrero de 2017 todas las empresas deberán emitir estos documentos en formato digital. En su evolución, “el punto relevante fue la Ley de Firma Digital de 2002, que respalda los documentos emitidos electrónicamente y que da confianza en ellos”, explica Eduardo Piraino, Regional Sales Manager South America de SafeNet. Pablo Alvarez, Gerente General de OpenB, añade que fue también “un cambio en la Ley de Rentas que autorizó la emisión de documentos que no fueran exclusivamente en papel, lo que hizo crecer este mercado. En 2005 no eran más del 3% las empresas que emitían factura electrónica, hoy alcanzamos el 40% de las compañías y el 50% de los documentos”.

Por esa razón se espera que las tasas de crecimiento serán aún más interesantes, “ahora que es una exigencia, la curva de incremento será exponencial y el mercado es tan grande que hay espacio para todos los participantes, por lo que los proveedores deben estar preparados para lo que viene, porque hoy el tema es la factura electrónica, pero mañana puede ser la boleta u otros”, afirma Javier Rengifo, Gerente General de BSoft. Eduardo Piraino, SAFENET. Pablo Alvarez, OPENB. Javier Rengifo, BSOFT. Sergio Bustamante, SIGNATURE SOUTH CONSULTING. Patricia Sánchez, FACELE. Herman Vega, ESIGN. Carlos Morgado, M&G CONSULTORES. Excequiel Matamala, CONSIST. Héctor Jiménez, BCN CONSULTORES. Aliosha Bertini, PAPERLESS.

En concreto, hoy en Chile “son alrededor de 80 mil los contribuyentes electrónicos -considerando que tenemos alrededor de un millón de empresas- y de esos, cerca del 80% corresponde a Pymes, lo que indudablemente ha sido una evolución significativa, en particular en los últimos años donde la tasa de incorporación ha fluctuado entre un 15% ó 20% anual”, grafica Sergio Bustamante, Gerente de Desarrollo de Negocios Chile de Signature South Consulting.

Sin embargo, es importante recordar que muchas veces los procesos de incorporación de nuevas tecnologías deben ser acompañados; “al inicio hubo poca incorporación ya que el grado de adopción de tecnologías en las empresas generalmente pasa por un tema de resistencia al cambio. Cuando una firma está acostumbrada a operar con procesos en papel o con ciertas prácticas, hacer cambios es complejo y muchas veces obedece a factores externos, por ejemplo, exigencias de sus clientes o instituciones, tal como lo que está sucediendo ahora, con esta Ley que impulsa el cambio, lo que, definitivamente, generará beneficios para los clientes, la industria y el país en su recaudación de impuestos”, afirma Patricia Sánchez, Gerente Comercial de Facele.

Beneficios concretos para los contribuyentes

Y aunque se esperan importantes beneficios con la ley de factura electrónica, en términos de ahorro en los costos de emisión y de operación, así como reducción de la evasión de impuestos, no todos los contribuyentes que deberán adecuarse a las nuevas disposiciones están convencidos o suficientemente informados de ellos. Como señala el ejecutivo de BSoft “las grandes empresas tienen que tener su sistema de facturación electrónica operativo en noviembre de 2014 y ya están trabajando en ello, el problema es que en general las Pymes -que son nuestro gran mercado- no tienen los conocimientos necesarios o no quieren automatizar sus procesos, lo que representa un gran desafío, ya que de aquí a unos años todas tendrán que facturar electrónicamente”.

En ese sentido explicar a los clientes medianos y pequeños las ventajas del sistema no es simple, “porque para una compañía sobre un cierto tamaño los beneficios son muy claros, por ejemplo, aquella que emite más de 2.000 documentos obtendrá un ahorro notorio en tiempo, en procesos, en almacenamiento, etc; pero para un pequeño emisor las ventajas no son tan claras”, comenta el ejecutivo de OpenB.

Asimismo, y aunque no todos consideran que esta ley está hecha con el objetivo de mejorar la calidad de vida, el ahorro de tiempo y la simplificación de algunos trámites, contribuyen a ello: “Siguiendo la línea de la gestión documental y de la ley de firma y factura electrónica, se elevará la calidad de vida de todos nosotros. Por ejemplo, desarrollos como los permisos de circulación online y las licencias médicas electrónicas han tenido un gran impacto social”, acota Herman Vega, Gerente de Operaciones de ESign.

En concreto, comenta Carlos Morgado, Gerente General de M&G Consultores, “el tema del documento electrónico es más relevante como gestión del documento que como rediseño de procesos, es de ahí desde donde debemos partir. Yo no creo que lo que ha impulsado esta ley sea mejorar la calidad de vida, aunque esto sí es un efecto secundario, sino que se implementa para mejorar procesos, disminuir costos y mejorar la eficiencia en la recaudación de impuestos”.

“Este sistema tiene beneficios para todos y mirar solo el ahorro de costos directos, es una visión miope”, asegura Excequiel Matamala, Gerente de Operaciones Nacionales de Consist, y añade que “al contribuyente hay que empujarlo porque muchas veces no ve o no comprende los beneficios; pero una vez que se integra y comienza a utilizar el sistema, cambia su perspectiva”. Por lo mismo, asegura Héctor Jiménez, Director Ejecutivo de BCN Consultores, “los proveedores debemos enfatizar los beneficios para todo el proceso y no dejar que la mirada se centre en el ahorro de costos”.

Los desafíos de la industria

En este panorama de crecimiento para los próximos años, los participantes de la industria deben contemplar varios aspectos que les permitan aprovechar la coyuntura y mantenerse competitivos. Por eso, según Javier Rengifo, “alguien debe tomar las riendas desde el punto de vista tecnológico y, en ese sentido, hay una gran oportunidad por delante. Existen muchísimas empresas que aún hoy trabajan sin un software administrativo y cuando se ven enfrentadas al tema de la factura electrónica comienzan a darse cuenta de que tener un sistema es un enorme beneficio; y después de implementar la factura electrónica, buscan automatizar los procesos de compra, sus inventarios, etc”.

Los proveedores coinciden en que el servicio y soporte son fundamentales. Allí es donde las empresas pueden constatar una diferencia entre una oferta u otra, pues los sistemas de facturación electrónica están normados por el SII y, como tal, todos deben cumplir con los mismos estándares. “El ‘core’ de las soluciones es bastante similar, por lo que la diferencia estará dada por el valor agregado que cada uno le dé a los clientes tanto en servicio como en usabilidad. Tenemos que prepararnos para el momento en que estas soluciones se conviertan en un commodity”, agrega el ejecutivo de ESign.

Es necesario “demostrar al cliente -ojalá al gerente que toma las decisiones- la diferencia entre cómo está haciendo hoy las cosas y cómo las haría mañana con una aplicación que integre factura electrónica a su software de gestión”, aclara Pablo Alvarez y añade que al final lo que las compañías necesitan es una solución que parte del tema tecnológico, pero que finalmente lo que permite es tomar mejores decisiones y, en definitiva, ser más competitivas.

Reafirmando lo anterior, Herman Vega asegura que “habrá una explosión de proveedores con soluciones buenas e innovadoras, pero es clave avanzar más allá y dejar de pensar en la facturación electrónica como una isla, y entender que todo el ciclo de vida de una empresa será electrónico, lo que abre nuevas perspectivas y problemáticas como la seguridad”.
 

Ricardo Strube, NUBOX. Rodrigo Fernández, FACTURA MOVIL.

Responsabilidades compartidas

Sin duda, la factura electrónica va avanzando fuerte, pero en un camino con varios desafíos, en que se requieren grandes esfuerzos, y donde, coinciden los proveedores, es necesario también el apoyo de las instituciones del Estado, algo que en este momento no está ocurriendo en nuestro país. “El tema es tan delicado ya que hay muchas operaciones críticas, como las bancarias y comerciales, que se hacen en forma electrónica y el tema de seguridad tampoco ha sido tomado en cuenta por el Gobierno, en el sentido de evitar problemas que ya se han vivido, como la negación de servicios o el robo de información”, asegura el ejecutivo de SafeNet. Una situación que el ejecutivo de ESign explica: “Son curvas de madurez que se alcanzan. Hoy estamos en la primera, que es el uso de los documentos electrónicos y la confianza que se adquiere en ellos; después viene todo el tema de la seguridad y uno de los aspectos que debemos enfrentar es que muchas veces la tecnología avanza más rápidamente que las normas legales”.

Para los actores de este mercado, es claro que el Gobierno debería incentivar la industria para fortalecer la posición pionera que ha tenido nuestro país en la Región y que hoy está perdiendo frente al rápido crecimiento de otros países que cuentan con políticas públicas claras. “Hoy encuentras en otros países de la Región focos de desarrollo tecnológico excelentes, mientras que en Chile se han terminado todos los incentivos para las empresas en el desarrollo de nuevas tecnologías. No contamos con una subsecretaría, mientras otros, que han partido después de nosotros en este tema, ya tienen un ministerio del área”, afirma el ejecutivo de M&G Consultores.

“La facturación electrónica es una enorme oportunidad para todos, pero no hay que quedarse ahí. Lo importante es eliminar un fantasma, fuimos pioneros en este tema pero lo que se necesita son impulsos estatales para seguir avanzando. Hoy hemos podido despejar el tema de la factura electrónica y ahora podemos seguir hacia nuevos desafíos, ya que en este ámbito aún hay muchas eficiencias que alcanzar”, concluye Aliosha Bertini, Gerente Comercial de Paperless.

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Redacción

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